viernes, 23 de septiembre de 2022

IMPULSAN UN PROYECTO DE "REPARACION HISTORICA DE MALVINAS



Congreso: impulsan un proyecto de “Reparación Histórica de Malvinas”



La iniciativa busca otorgar la Reparación Histórica de Malvinas para personas que fueron "incorporadas como soldados al servicio de conscripción" y participaron en la guerra.

La iniciativa busca otorgar la Reparación Histórica de Malvinas para personas que fueron "incorporadas como soldados al servicio de conscripción" y participaron en la guerra.



Diputados nacionales del Frente de Todos presentan un proyecto de ley, para la “Reparación Histórica de Malvinas” en beneficio de quienes en cumplimiento de la Ley de Servicio Militar Obligatorio participaron del conflicto bélico de 1982.

El proyecto impulsado por el excombatiente Aldo Adolfo Leiva, establece el beneficio de “reparación histórica malvinas” para las personas que “fueron incorporadas como soldados al servicio de conscripción” y participaron en el conflicto del Atlántico Sur entre el 2 de abril y el 14 de junio de 1982, en “efectivas acciones de combate en el Teatro de Operaciones Malvinas (TOM), en las Islas Georgias y Sándwich del Sur, o entrado efectivamente en combate en el área del Teatro de Operaciones del Atlántico Sur (TOAS).



Con la iniciativa, también se contempla beneficiar a los civiles que se encontraban cumpliendo funciones de servicio o apoyo en estos lugares que no sean específicamente las Islas Malvinas durante la contienda bélica con Gran Bretaña.


La normativa, que se presentará esta tarde en el Salón Blanco del Congreso de la Nación, cuenta con el apoyo de organizaciones que nuclean a los exsoldados conscriptos combatientes en Malvinas que integran la Mesa de Coincidencias Malvinas (Mecoma), entre ellos, el Centro Ex Combatientes Islas Malvinas de La Plata (Cecim) y el Centro de Veteranos Ex Combatientes Islas Malvinas de Berisso (Cevecim).

“La aprobación de este proyecto implicará un poco de alivio para quienes todavía estamos vivos y para quienes no están pero que sus familiares habrán de reivindicarlos para poder decir que se ha podido pagar de una vez y para siempre la deuda que tenía el Estado Argentino y para ayudar a cicatrizar un poco más esa herida tan profunda que nos dejó la guerra”, explicó Leiva.
Reparación Histórica de Malvinas: de qué se trata

Entre los fundamentos del proyecto de reparación Histórica de Malvinas se destaca el objetivo “de atender una de las asignaturas pendientes de la democracia con quienes siendo muy jóvenes fueron actores principales en el conflicto armado“.
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En ese sentido, se estableció que el monto de la reparación Histórica de Malvinas será equivalente al valor de “104 jubilaciones mínimas del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA)“, el cual se abonará en “24 cuotas consecutivas y actualizadas según el Artículo 32 de la Ley 24.241 de movilidad jubilatoria“.

Según explicó Leiva, que con 19 años participó de la guerra como integrante del Regimiento 4 de Monte Caseros de Corrientes, el proyecto de ley “Implica reparar lo que el Estado en su momento no hizo con los soldados y civiles que participamos del conflicto”.



Tolosa Paz y Leiva, los autores de la iniciativa Reparación Histórica Malvinas.

“La vida me dio la posibilidad de acompañar esta iniciativa de la diputada Tolosa Paz y hacer todo lo que está a nuestro alcance para que se convierta en ley, para que esa reparación Histórica de Malvinas pueda llevarse a la práctica y se cumpla con lo que el Estado nunca debió dejar de hacer, que es, estar presente junto a esos jóvenes que fueron a cumplir con la ley”, sostuvo el veterano de guerra y legislador.

Por otra parte, es importante distinguir que la iniciativa de los diputados del Frente de Todos reconoce las secuelas físicas y psicológicas que impactaron en excombatientes de Malvinas y sus familias, de tal magnitud, que “se estima que existieron la misma cantidad de bajas producidas en la guerra que en la posguerra”.

Al respecto, Leiva rememoró que “fue un tiempo en el que fuimos desconocidos, no por la sociedad argentina, el pueblo o nuestras familias que nos contuvieron, sino por un Estado que brilló por su ausencia”.


El texto del proyecto de la reparación histórica de malvinas hace alusión a esa falta de políticas públicas, atención y contención por parte del Estado, especialmente en el período inmediatamente posterior a la guerra y extensible por diez años conocido como “proceso de desmalvinización“.

“Creemos necesario que el Estado Argentino tenga un reconocimiento especial que reconozca los 10 años en los cuales los exsoldados combatientes estuvieron desamparados en el marco de la conmemoración de los 40 años del conflicto bélico incorporando a este proyecto un universo de personas que también sufrió las consecuencias de ese conflicto”, fundamentaron los autores del proyecto de reparación Histórica de Malvinas.

domingo, 18 de septiembre de 2022

RAMON ROBLES: MALVINAS ES LA UNIDAD DE LA POBLACION ARGENTINA



"Malvinas, 40 Historias", un programa de radio




Ramón Robles, ex soldado del Grupo de Artillería Aerotransportado 4, presidente de la Confederación de Combatientes de Malvinas de la República Argentina y de la Federación de Veteranos de Guerra de la Provincia de Buenos Aires, fue entrevistado en Radio Gráfica a 40 años de la Guerra de Malvinas. 

Habló sobre la organización de quienes lucharon en las Islas Malvinas, sus recuerdos de sus compañeros y su última visita a Malvinas en 2007, donde izaron la bandera y generó revuelo entre los habitantes usurpadores.



Lucas Molinari: ¿Cómo estás viviendo los 40 años?

Ramón Robles: Podríamos decir que lo vivimos en un sube y baja. Nosotros estuvimos trabajando bastante tiempo con Agustín Rossi, cuando fue Ministro de Defensa, en un acto único y general en Buenos Aires. De hecho, habíamos armado una mesa que se llamaba “Comisión de Malvinas”, donde confluían los distintos factores de poder.

Al momento de ir llegando a la fecha, Rossi se tuvo que ir, cambió la política e influenció un sector que por ahí no está de acuerdo con la temática de la confederación. El Presidente decidió que no se hiciera un acto central y que se hiciera en las distintas provincias y distintos municipios. Creyendo que con eso por ahí a nosotros nos perjudicaba como confederación, como única organización nacional, pero por otro lado tenemos que agradecer porque nos beneficia en demasía.

Los actos fueron multitudinarios en cada rincón del país, en cada pueblito, en cada provincia se homenajeó o se hizo un acto, salvo en la Provincia de Buenos Aires, que nunca en 40 años hizo un acto por Malvinas. Nosotros tenemos 135 municipios en la provincia de Buenos Aires. En los 135 municipios hubo un acto del 2 de Abril y uno más masivo que el otro.

Nos benefició que el gobierno haya decidido no hacer un acto central en la calle, con todos los soldados, con el recibimiento del pueblo y hacerlo súper exclusivo dentro del Museo Malvinas, donde la temática Malvinas no es la que pasó o la que vivimos los que estuvimos cara a cara con el enemigo.

LM: Con los compañeros veteranos hablamos del tema del desfile, que de hecho en el Bicentenario lo hemos hablado con Juan Quiroga de Avellaneda, que él fue uno de los que irrumpió y pateó las vallas para decir “tenemos que marchar los veteranos” y fueron aplaudidos por un montón de gente que estaba allí en el 2010. Después en la época de Macri hubo un desfile, pero el tema del desfile ¿es algo querido por muchos de los veteranos de guerra?

RR: Lo que pasa es que nosotros cuando termina la guerra, volvemos por tanda. Los 4.166 soldados bajamos del Canberra en Puerto Madryn. Ahí no fuimos recibidos, salvo la gente que desbordó a los militares de ese momento y nos atendió.

LM: El día que “Puerto Madryn se quedó sin pan”.

RR: Exactamente. El 19 de junio hubo un acto justamente en el puerto para conmemorar ese día. Durante tantos años siempre se esperó el gran regreso de todos los ex combatientes y que el pueblo lo recibiera. Si hay algo que tiene Malvinas es la unidad de la población argentina. Y a mucha gente eso le molesta.

Trabajan por la desmalvinización, trabajan por la victimización, descontracturar a los héroes y esa es la política que es para el Imperio más que nada. Si vos desmalvinizás y lográs que la gente deje de pensar en Malvinas o que no haya programas de radio como este, o que no haya compañeros que usen la remera de Malvinas, o murales, o todo lo que hemos logrado en estos 40 años, ellos hubieran triunfado.

Hoy nosotros le decimos que le ganamos la batalla a estos chicos que realmente querían que seamos antihéroes, hoy estamos orgullosos y algún día vamos a tener nuestro abrazo con el pueblo por la 9 de Julio. Lo podríamos haber tenido en el 2010, pero nuestros compañeros tuvieron que entrar con la bandera de prepo y nosotros nos quedamos afuera.

LM: Como diría San Martín “no somos empanadas que se comen de un solo bocado”. También Malvinas significa proyecto de país. Es decir, ¿Qué significa malvinizar? ¿Qué hace la Argentina, por ejemplo, por dominar su propio Mar Argentino? ¿Qué hace por la Antártida?

RR: Malvinas no es solamente la batalla de 1982. Malvinas tenemos que ver qué pasó después de 1982. Porque hasta ese entonces, las Islas eran un lugar inhóspito donde nadie quería ir, donde nadie quería estar y hasta los ingleses no le daban la importancia.

Hoy tiene una importancia relevante con el lineamiento hacia la Antártida y con el dominio del cruce del mar. Lastima que nuestro país, nuestros gobernantes, en 40 años se dedicaron a desmilitarizar el país. En vez de cambiar la cabeza de la gente que hizo tanto daño al país prefirieron destruir las organizaciones. Y hoy nosotros no estamos en condiciones de defender La Pampa. Menos vamos a defender la pesca.

Tenemos acuerdos que se han firmado dejando de lado la soberanía. El acuerdo que firmó Menem en 1989/90 y el acuerdo Foradori-Duncan, son dos acuerdos que a los únicos que benefician es a los isleños para que puedan explotar los recursos, seguir vendiendo las licencias para el petróleo, para la pesca y nosotros no podemos controlar ni la costa de Mar del Plata.

LM: En estos 40 años ¿Qué pasó con los gobiernos peronistas? ¿Qué pasa con los gobiernos peronistas?

RR: No pasa solamente con los gobiernos peronistas. Creo que la política en general vende una imagen hacia el pueblo y es otra la que usa con la lapicera. Porque nosotros, salvo en un contexto, creo que fue en el 2010, que estaba Cristina, puso a Malvinas en todos los foros internacionales y reivindicó la Causa. Se votaba a favor nuestro en todos lados e internacionalmente se estaba trabajando en ese tema. Pero, por ejemplo, tendrían que haber roto los acuerdos que había hecho Menem. Y en la época que está nuestro Presidente hoy tendría que haber roto los acuerdos Foradori Duncan, pero no lo rompen.

Juan Natalizio: Te quiero sacar de la actualidad para irnos a 1982. Cuando vos hiciste el servicio militar obligatorio, lo hiciste en 1981 ¿Tuviste una buena instrucción? ¿Cómo fue tu periodo previo?

RR: Me tocó el servicio militar en Córdoba voluntariamente. En esa época cuando vos te presentabas, habían distintas actividades que podías elegir. Elegí ser paracaidista. Cuando llegamos a la unidad, ser paracaidista no era poco pago. Había que tener una instrucción superior a cualquier otra instrucción que diera el ejército, la Marina o la Fuerza Aérea.

Además de hacer un curso de artillería, teníamos que hacer un curso de paracaidismo. La clase 62 que le tocó ir a Malvinas de mi unidad, estaba altamente preparada. La clase 63 había terminado el curso de artillería y estaba haciendo el curso de paracaidismo. Nosotros cuando vamos, nuestra unidad, estaba terminando de instruir a los compañeros de la clase 63.

LM: El paracaidismo ¿lo eligieron la mayoría?

RR: Era voluntario. Todo aquel que haya sido paracaidista en nuestra época es porque lo eligió. Y a Malvinas nuestra unidad fue porque lo eligieron.

JN: Leyendo sobre tu participación y algunos datos de la unidad vos tenias un gran amigo que es uno de nuestros héroes, Néstor Pizarro. Néstor se había lastimado, estaba internado en el hospital cuando se recuperan las islas Malvinas y ustedes van a hacer algo como para que vaya a Malvinas…

RR: Cuando nos formaron para preguntar quién quería ir y quién no quería ir, que de hecho el jefe de grupo, el teniente General Quevedo, dijo que “el que no quiera ir pase a la otra fila, no va a haber ningún tipo de consecuencia”. Pero que el que iba, sabía lo que iba a pasar. Uno de nuestros compañeros, Orlando Lasso, fue a ver a Néstor al hospital y le contó todo lo que estaba pasando.

Cuando estábamos formados apareció por el Puesto 1, se formó y se intercambió con otro compañero que no quería ir y allá fue. Recién en Comodoro se dieron cuenta que no estaba el otro compañero y que estaba Néstor.

LM: Se coló…

RR: Se coló.

JN: Siempre se dice que todos fueron sin saber dónde iban. Hubo unidades que sí sabían dónde iban y compañeros como Néstor Pizarro que se colaron en el avión para ir a Malvinas. Cuando llegás a las islas ¿Cómo era la vida de ustedes allá?

RR: Nosotros llegamos el 24 de abril, creo que fue. Nos instalamos cerca del aeropuerto con carpas, como todas las unidades que llegaban. Estuvimos dos días en el aeropuerto y nos mandaron a una bahía donde había un barco hundido. En esa bahía empezamos a hacer los pozos, a preparar todo. El 1 de mayo nos encontramos ahí. Vimos pasar los aviones y ahí es como que nos dimos cuenta que no era un paseo, era algo picante.

La artillería es una fuerza, una unidad totalmente diferente a lo que puede ser la infantería. La infantería es un trabajo más personalista. El compañero infante va con su fusil, va la ametralladora con dos ayudantes y camina para adelante. El artillero trabajan seis personas en una sola arma que es el cañón. Aparte está el observador adelantado, está el que transmite. Es un trabajo en equipo. No un trabajo individual. No hay trabajo individual en la artillería.

Todo lo que hacíamos lo teníamos que hacer en conjunto. Todos éramos peones, todos éramos artilleros. Había que hacer todo lo que fuera necesario para que estuviéramos en condiciones. Después del ataque del 1 de mayo, nos llega la orden de ir más cerca de Sapper Hills, en un llano y nos ponen a todos ahí. Había un helipuerto y un frigorífico cerca. Ahí se instalaron las piezas de la unidad.

Dos o tres días después llega la orden y mandan a un sector nuestro a dos cañones de la batería A y dos cañones de la batería B, los mandan a Darwin. Dos van por tierra y dos por mar. Los de la batería B van con el Río Iguazú, que fue bombardeado y hundido. Nuestros compañeros llevaban los cañones desarmados. Como se hundieron los cañones, bucearon, los sacaron, los volvieron a armar, los arrastraron hasta Darwin y combatieron hasta agotar munición.

JN: Es un verbo que en la unidad de ustedes encaja permanente, “hasta agotar munición”, “hasta la última pieza”. Es una unidad que se destacó por eso.

RR: Es una unidad que tiene medalla al valor de combate tanto en la unidad, como el jefe, como algunos soldados. Se destacó y fue reconocida por el enemigo porque, por ejemplo, cuando encontraron a los cuatro cañones, creo que tres quedaron en funcionamiento, no podían entender cómo habían tirado tanta munición y buscaban a donde se podían haber escondido cuando tiraban. Lo único que tenían nuestros compañeros para cubrirse era el escudo del cañón. No tenían refugio, no tenían nada. Estaban en un llano con un cañón sin nada que los protegiera. Así y todo no tenemos ni un muerto en Darwin.

LM: Hablaste de los jefes. Quiero saber, porque eras soldado, y hay una pregunta que siempre hacemos acá que es que pasó con los suboficiales. Porque hay una historia que se cuenta, por ejemplo en películas, en Iluminados por el Fuego, donde se habla que los jefes estaqueaban, que no eran patriotas, sino que eran torturadores. ¿Cuál fue tu experiencia y qué opinás sobre esa visión que hay muy presente en la industria cultural sobre todo de Malvinas?

RR: Puedo hablar de mi unidad, no puedo hablar de otra unidad. Sé que pasaron cosas, sé que hubo gente que no estuvo a la altura de las circunstancias y si a nosotros nos hubiera pasado lo hubiéramos denunciado con nombre y apellido a cada uno de ellos, pero al momento de volver.

Hoy a 40 años ya es como que prescribió eso. Personalmente creo que la guerra te muestra la peor cara del ser humano, y seguramente hubo cobardes. De hecho lo dice el informe Rattenbach. Lastima que la política no tuvo lo que hay que tener para cumplir con lo que pedía el informe Rattenbach que era hasta fusilamiento para los traidores.

Hoy nos quieren meter a los soldados, a los suboficiales que estuvieron bien, a los oficiales que se la jugaron nos quieren meter en la misma bolsa que con los traidores que se escondieron, se escaparon o que torturaron. Y no somos lo mismo.

LM: Por otro lado, está la idea de la victimización del ex combatiente de Malvinas.

RR: Eso como te decía, es un trabajo sistemático que se viene haciendo desde los compañeros del CECIM La Plata. Lo vienen haciendo desde hace 40 años. Ellos tienen una política de que nosotros somos víctimas para poder cambiarnos a la ley de víctima y sacarnos de la ley que nos protege que nos considera héroes de la patria.

Esa política la vienen llevando adelante, de hecho yo quisiera preguntar a esa gente cómo nos pueden categorizar a nosotros que apoyamos a los militares cuando ellos en su sede recibieron a la hija de quien asesinó 323 marinos en el A.R.A Belgrano. Ellos recibieron en su sede a la hija de Margaret Thatcher. La acompañaron en el avión. Quién es peor. Nosotros defendemos la causa, defendemos a quienes se portaron bien, a los que realmente defendieron la patria o ellos que son amigos del enemigo.


JN: Cuando llegan los combates, buques los bombardearon toda la noche y aviones durante el día, pero ya al final eran los buques, los aviones más la artillería terrestre. Allí estaba el grupo de Artillería Aerotransportado 4 hasta la ultima pieza. ¿Vos eras amigo y compañero de Néstor?

RR: Con Néstor ingresamos juntos al cuartel cuando había que elegir alguna profesión para poder acobacharse, que en esa época era lo normal. Yo tenía el oficio de plomero y el padre era plomero. Le digo “vos venite conmigo”. Transcurrió todo el año 81 juntos, he ido a la casa de la abuela y nos unía una amistad bastante fuerte. El hecho de que haya venido, cuando vio que la banda con la que él paraba iba, te marca mucho.

JN: Él va a caer en Malvinas. Y también mirando en distintos libros, el suboficial que era el jefe de ustedes, cuenta que Néstor estaba identificado. Néstor es uno de los que su lugar en Malvinas se localizó hace poco tiempo. Hay responsabilidad británica de cuando terminó el conflicto de haber tocado las tumbas de nuestros héroes.

RR: Tengo la suerte de haber sido un integrante de los cinco compañeros que después de 25 años fuimos por primera vez y levantamos la bandera. Se armó un lío terrible.

Nosotros conocimos a Ken, el hombre que organizó la policía en Malvinas. Lo trajeron de Inglaterra, era un Coronel del Ejército que había estado no sé en cuantos lugares. Lo llevaron a Malvinas para organizar la nueva policía que iban a armar y él era el dueño del Darwin House. Estuvimos hablando mucho tiempo con este hombre, él nos contaba cómo habían empezado a traer los cuerpos.

Lo importante de esto, más allá de que para nosotros fue un trabajo de la inteligencia británica para decir que son “los buenos”, porque ellos trabajan a 50 años. No son como nosotros que vamos parchando. Lo importante es que se identificó a nuestro compañero, que hoy la familia a pesar de que no puede ir, tiene la esperanza de que en algún momento va a poder ir y va a poder estar sobre la tumba de su ser querido.

Qué paradoja, antes de que se identificaran, se hacían viajes esporádicos. Después de que se identificaron no hay más viajes a Malvinas. Cómo es el asunto. Yo enterré soldados. Estuve al lado de los tanques de YPF y en la bahía habían hecho con las palas mecánicas una tumba general en el pueblo y nosotros fuimos a juntar los cuerpos de los compañeros en bolsas y los enterramos.

Cada uno buscaba su amigo y tenían la medalla, por ahí puede haber alguno, pero qué casualidad que encuentran un soldado que tenía el documento de identidad, que el documento militar, una carta con su nombre, 40 años después le sacan del bolsillo eso. Cómo es. Cómo se entiende que no se haya desintegrado ese papel, que el tiempo no haya pasado. Cómo se entiende.

LM: Esto lo contó César Trejo en la entrevista que estuvo aquí, y dio cuenta de cómo los ingleses no respetaron los acuerdos internacionales de cómo debían enterrar a los muertos… Cuando volvieron de Malvinas empezó otra batalla que es por malvinizar, por ser reconocidos, contra la desmalvinización.

RR: La verdadera batalla empieza cuando llegamos el 20 de julio, cuando estábamos de civil de vuelta. Ahí empieza la batalla en contra de la estigmatización porque nosotros éramos “los loquitos de la guerra”.

Salimos a pelear, el primer centro de combatiente se arma en diciembre de 1982. Centro de ex Soldados Combatientes de Malvinas. A partir de ahí empieza la lucha de quienes en ese momento abrazamos la militancia. Se empiezan a ver más centros de ex combatientes en todos lados. Los principales fueron Corrientes, Chaco, La Matanza, el CECIM.

El primero estaba en Capital Federal con el primer organizador Jorge Vázquez, y ahí empezamos nuestra lucha contra la peor desmalvinización y el peor desmalvinizador que es “el padre de la democracia”, fue quien nos escondió. Levantó la alfombra bien alto y nos metió a todos adentro.

Los primeros trabajos que habían prometido se los tuvimos que arrancar. No es que vinieron y dijeron “vení a trabajar”. Tuvimos que ir, presionar y hacer lío. Así logramos ingresar una cantidad importante a las empresas del Estado, a los bancos, a todos los lugares que pudimos. Eso pasó acá en Buenos Aires.

Nuestros compañeros de Jujuy, de Chaco, de Misiones, de Formosa, se murieron de hambre. No le daban trabajos porque eran ex combatientes y estaban locos, y porque el estado los absolvía. Salvo algunas excepciones. Viste cómo se manejan en las provincias que son patrón de estancia. Si sos amigo del patrón por ahí conseguís algo.

En el 84 empezaron nuestras primeras marchas. Casi tiramos la Torre de los Ingleses, arrastramos la estatua de Canning, hay una historia antes del 2004. Y una historia bastante importante, nosotros fuimos los creadores de la Ley 23.109, de la Ley 23.848. Nosotros. Sin saber nada escribíamos las leyes y se las llevábamos a los diputados.

La ley de pensiones que hoy existe se aprobó el 21 de septiembre en diputados a las 10 de la noche y a las 12 se aprobó en senadores. Mismo día. Pero nosotros teníamos atrincherados el Congreso. No salía nadie de ahí adentro. Después la promulgó en el 90, Menem después de dejarla caminar y promulgarla para sacarse la foto. Acá la historia se la pueden contar a los chicos como ellos quieren, pero la que lo vivimos no creo que sea tan fácil.

Después vino la carpa verde que sale de La Matanza. Nosotros tenemos un compañero que trabajaba en Segba Edenor, y reclamó. En una charla de café dice “yo voy a poner una carpa en la plaza”. Se juntaron 15, pusieron la carpa y ahí nos empezamos a sumar todos. Nos sumamos todos ahí y tampoco fue que el gobierno que dijo “che muchachos ¿qué hacen acá?” al cuarto o quinto día. 135 días para que nos dieran lo que pedíamos. Nos dieron el 10%. El error fue haber levantado la carpa, tendríamos que haber seguido. Pero ya estábamos cansados y agotados.

LM: El 2001 ¿significó algo en ese proceso de lucha? Lo que fue el 19 y 20 de diciembre.

RR: Creo que estaban los ex combatientes más enfocados con nuestros familiares, con nuestros compañeros de trabajo, estábamos más en lo que pasaba en el pueblo.

LM: Si hacemos esa línea de tiempo que contabas vos de la vuelta hasta la actualidad. ¿En qué momento recordás mayor activismo de los veteranos, mayor organización y mayor fortaleza de los centros de ex combatientes?

RR: Creo que fue hasta el 90 más o menos, del 82 al 90 la lucha era de otra manera. En los 90 siento que si bien fue un beneficio, fue una especie de desanimar a muchos cuando se nos dio la primera pensión. Antes del 90 no había nada. Salías a marchar, por convicción, por amor, porque tenías bronca.

En los 90 muchos se quedaron, hicieron un retroceso, volvimos juntos en el 2004 con la carpa verde y a partir de ahí volvemos a tener un incremento económico y se vuelve a retraer la militancia. Es que es muy difícil sacar a los compañeros a la calle cuando están con la panza llena.

JN: ¿Participarías de estos encuentros entre ex combatientes argentinos y británicos?

RR: No sé. Tendría que ver el momento. Porque creo que la guerra las hacen quienes no la pelean y las sufren quienes las pelean. Si bien para mí van a ser siempre mi enemigo, pero mi enemigo no es el pueblo británico. Mi enemigo es el Estado británico con sus políticas, porque calculo que los trabajadores británicos deben tener los mismos problemas que tienen los trabajadores argentinos en otro contexto porque están en Europa.

Pero nunca nos olvidemos que la Thatcher decide que se haga la guerra porque tenía un problema con los mineros porque estaba por desarmar las Fuerzas Armadas, por vender unos buques, entonces los militares presionaron por la guerra para que no le vendan los buques, y ella lo ve como una posibilidad que fue real de quedarse en el gobierno.

Hoy a 40 años creo que los soldados ingleses tienen mucho más problemas que nosotros. He leído que tienen mas suicidios, no fueron protegidos como logramos nosotros que nos protegieran, no tienen la atención medica mas allá de que la nuestra no es muy buena, ni siquiera la tienen. Ellos para tener un subsidio o una pensión tienen que haber estado 2 años en una fuerza, tienen que haber sido heridos en combate o un problema que sea especialmente por el conflicto.

No están de igual manera, nosotros como no somos un país guerrero hemos logrado cosas que en un país guerrero ya las tienen.

LM: Dijiste que levantaste la bandera argentina, la izaste ¿en qué año fue eso?

RR: En el 2007, a los 25 años de Malvinas. El 2 de abril.

LM: Porque para ir a Malvinas hay mucho un control.

RR: En ese momento iban pocos compañeros, y los que iban, lo hacían esponsoreados. No te dejaban entrar una bandera. Nosotros con el grupo que íbamos a ir, tuvimos que ir vía Chile, porque si nosotros íbamos vía Río Gallegos, íbamos a ir el 7 de abril o el 9. Para poder estar el 2 de Abril nosotros hicimos toda una organización y nos fuimos a Chile, nos tomamos un avión que fue a Punta Arenas y de ahí a Malvinas.

El 2 de Abril mientras nuestros centro de ex combatientes cantaba el himno a las 12 del mediodía, nosotros izábamos la bandera y cantábamos el himno a las 12 del mediodía. Fue algo organizado con distintas organizaciones. Se armo un lio…

JN: ¿Qué pasó ahí en Malvinas?

RR: Estaban todos los medios porque había una campaña. Había una fundación que ellos tienen para traer a los soldados libertadores, el 14 de junio, entonces estaban todos los medios de todos lados.

El Malvinas House estaba lleno. Cuando van al cementerio para hacer la filmación y se encuentran con nosotros que desplegamos la bandera y le dijimos a todos los periodista “bueno ustedes por favor detrás de la tranquera”. Y nosotros del lado de adentro. Colgamos la bandera en el monumento, cantamos el himno. Cayeron los soldados y todo.

Cuando llegamos al hotel, de hecho el auto que nos había llevado hasta ahí, que nos tenía que llevar al hotel, nos abandonó. Tuvimos que volver caminando. Después fueron los medios al hotel donde estábamos a hacernos reportajes y la dueña del hotel no los dejaba entrar.

Tuvimos que hacer el reportaje como a un kilómetro. Cuando llegamos recuerdo que nos pusieron No Llores por Mi Argentina. Estaba la música a todo lo que da. Y Ken que hasta ese momento había sido amigo, ahora no nos daba ni bolilla. Después el tipo entendió. Pero al otro día nos tuvimos que ir del hotel porque nos echaron. Tuvimos que ir a Puerto Argentino.

Entrevista realizada por Lucas Molinari y Juan Natalizio en Malvinas, 40 Historias (Martes de 14 a 15 horas).
Colaboración de Carolina Ocampo

martes, 13 de septiembre de 2022

PROTESTA DEL PRESIDENTE DE LA CONFEDERACION COMBATIENTES DE MALVINAS

 



“El trato que se le está dando a Isabel II no se les dio a muchos héroes”, protestan Veteranos de Malvinas 12 septiembre, 2022


Ramón Robles, presidente de la Confederación de Combatientes de Malvinas de la República Argentina y de la Federación de Veteranos Combatientes, expresó su indignación sobre las respuestas de los medios de comunicación ante la muerta de la monarca del Reino Unido.




El jueves pasado, la reina Isabel II, monarca del Reino Unido, falleció a la edad de 96 años luego de siete décadas en el trono. Desde ese entonces, medios de comunicación de todo el mundo se han preocupado por homenajear su legado y compromiso con el pueblo británico, inclusive los argentinos. En este contexto, excombatientes de Malvinas expresaron su oposición ante la urgencia en la cobertura periodística realizada durante los últimos días.

De esta manera, Ramón Robles, presidente de la Confederación de Combatientes de Malvinas de la República Argentina y de la Federación de Veteranos Combatientes, expresó en comunicación con El1 Digital que los héroes de Malvinas se encuentran “indignados”. “Nos parece que el trato que se le está dando a quien fuera la jefa intelectual de una guerra no se les dio a muchos compañeros héroes que combatieron hasta el final y que, inclusive, terminaron muriendo acá al volver del combate”, sostuvo.

Asimismo, Robles se refirió a la posición que Isabel II ocupó durante el conflicto bélico de 1982. “La reina fue el brazo pensante, mientras que Margaret Thatcher fue el ejecutor. Para mí, la monarquía en general es la que autoriza todo y el primer ministro de turno, el que ejecuta. Nosotros no estamos enojados con el pueblo inglés ni con los súbditos de la reina, pero sí estamos indignados con que los nuestros quieran ser súbditos de Isabel II”, aseguró.

Repercusiones políticas y sociales

Asimismo, expresó que la indignación de los excombatientes se dirige, concretamente, hacia los medios de comunicación en cuanto a la cobertura sobre el fallecimiento de la monarca, pero también “hacia algunos políticos”. Sin embargo, consideró en diálogo con el medio Pal´Sur que la población argentina en general coincide en que “el enemigo más grande que hay es Inglaterra”. “El pueblo inglés ama a su Reina y lamenta su muerte, pero nosotros somos argentinos y estamos a 15.000 kilómetros de Inglaterra. Por eso molesta, duele y me da angustia que nuestros representantes políticos se arrodillen ante la muerte de esta señora”, resaltó.

Expresión de excombatientes

Ante la muerte de Isabel II, el Centro Ex Combatientes Islas Malvinas (CECIM) emitió un comunicado difundido a través de sus redes sociales donde expresaron su postura ante este hecho de trascendencia internacional. “Anteponemos que encarnó el sufrimiento de los pueblos sojuzgados bajo el dominio colonial y económico durante todo su reinado, un sistema arcaico como lo es la monarquía británica, y el tratamiento edulcorado de su figura de los sistemas dominantes de la cultura estratégica contrasta con los rostros de las Madres de los Soldados muertos bajo el fuego enemigo durante la Guerra de Malvinas en 1982”, subraya el texto.

Robles, frente a estas declaraciones, tomó distancia: si bien declaró que como medio de expresión “está muy bien realizado”, planteó que esas palabras no concuerdan con el trasfondo de la organización. “Anteriormente, ellos invitaron a Carol Thatcher, hija de Margaret Thatcher, a su sede cuando se encontraba realizando un documental homenaje a su madre. Ella desciende y defiende a la persona que mandó a matar a tu compañero. Compartimos las expresiones del comunicado, pero no lo vemos sincero”, cerró.

sábado, 30 de julio de 2022



De Malvinas a supermercadista en Montevideo, el hermano combatiente del presidente de la Rural

Por primera vez la Rural rindió homenaje a los veteranos de Malvinas. Lo hizo en una ceremonia cargada de emoción. Entre ellos estaba Esteban Pino que peleó en las islas y cayó prisionero.

Esteban y Nicolás Pino


Desde temprano se sabía que la inauguración de la Rural iba a ser distinta y uno de los secretos mejor guardados fue lo que ocurrió al final de un acto que congregó a ruralistas, dirigentes empresarios, apenas dos gobernadores, el de la Ciudad y el de Corrientes y buena parte de la oposición.


De pronto el locutor anunció el homenaje a los veteranos de Malvinas que comenzaron a marchar por la pista central con una bandera muy castigada pero con el valor simbólico de haber sido rescatada en los combates por los soldados que pelearon en las islas. Desde las tribunas gritaban Viva la Patria y desde el más recatado palco oficial el Ceo de los semilleros, Alfredo Paseyro animó al resto con un “las Malvinas son argentinas”.

Entre los veteranos a los que se homenajeó por primera vez en la Rural y en ocasión de los 40 años de aquella guerra estaba Esteban Pino, hermano mayor de Nicolás el presidente de la Rural.


Veteranos de Malvinas en la pista central de Palermo

Esteban le contó a Clarín, que pese a sus actuales 59 años, recuerda cada momento. A los 19 años cuando acababa de terminar la conscripción lo llamaron. Y así se lo hizo saber su padre cuando se acercó a la manga en el campo familiar de Olavarría donde los hermanos Pino estaban trabajando con la hacienda.

En ese momento Esteban, el mayor, con su hermano Nicolás tomaron un ómnibus a Buenos Aires y se presentó a su compañía en La Tablada. “Estaba completa pero observé a un soldado nuevo con el traje de combate llorando desconsolado junto con su madre y le dije a mi jefe que quería cambiar con él y no por un acto de patriotismo, solo por emoción. A las 48 horas estaba en Malvinas”.

Durante 25 años Esteban no puedo hablar de Malvinas. Con la ayuda de un psicólogo y el apoyo familiar escribió un libro junto a otro compañero de esas batallas Germán Estrada. Se llama Contar Malvinas. “Lo hicimos para no perder la memoria”.

En Malvinas peleó en Monte Williams, a 8 kilómetros de Puerto Argentino.

“Caímos prisioneros, fue terrible. Durante una semana como prisioneros de guerra estuvimos limpiando Puerto Argentino y de allí nos llevaron en un barco inglés, el Northlands, hasta Comodoro Rivadavia. Después pasamos una semana acuartelados donde nos dieron de comer todo lo que nos pudimos comer en Malvinas”.

Esteban reconoce “la enorme contención familiar. Muchos que no la tuvieron y eso es desolador ya que en Malvinas hubo más suicidios que muertos en la guerra”.

Hace 20 años soltó amarras y se fue a Uruguay. Vive en Montevideo. “Soy supermercadista”, se define muy emocionado luego de enterrar en las arenas de la pista central de Palermo la turba que trajeron en un frasquito hace 40 años desde Malvinas. Lo hizo junto a Horacio Rodríguez Larreta y los otros veteranos.

martes, 19 de julio de 2022

"LA MIRADA BRITANICA ESTA VACIA DE MALVINAS

 


Edgardo Esteban, excombatiente: “La mirada británica está vacía de Malvinas y nosotros estamos llenos de ella”

El actual director del Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur compartió con referentes académicos británicos y argentinos un encuentro cultural denominado “Diálogos Transatlánticos Argentina-Reino Unido: Malvinas 40 años después”, organizado por la Universidad inglesa de Nottingham y la embajada argentina en el Reino Unido, en Londres.




Elexcombatiente y director del Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur, Edgardo Esteban, compartió un encuentro en una universidad en Londres. 

El excombatiente y director del Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur, Edgardo Esteban, afirmó este martes en Londres que “la mirada británica está vacía de Malvinas y nosotros estamos llenos de ella porque es parte de nuestra historia”.


Con el eje puesto en la soberanía, Esteban compartió con referentes académicos británicos y argentinos un encuentro cultural denominado “Diálogos Transatlánticos Argentina-Reino Unido: Malvinas 40 años después”, organizado por la Universidad inglesa de Nottingham y la embajada argentina en el Reino Unido.



“Para nosotros la causa Malvinas, de norte a sur y de este a oeste, está llena de murales, de plazas, de monolitos, de escuelas, de calles; como dijeron sus soldados, es parte de nuestra identidad”, expresó Esteban en diálogo con Télam.

“Acá no hay ni siquiera una estatua, no hay nada, no existe lo que significan las Islas. La mirada británica está vacía de Malvinas y nosotros estamos llenos de Malvinas, porque es parte de nuestra historia, y no vamos a permitir que una colonia británica, con la mayor base militar en el hemisferio sur, que está construyendo un puerto de aguas profundas, conquiste la mayor reserva de agua potable del planeta, que está en la Antártida”, prosiguió.

Consideró que la soberanía también tiene que ver con el arte, con la literatura, con los libros y con el Museo Malvinas, el cual representa.

“Argentina no va a renunciar jamás a su derecho soberano. Yo no vine acá a hablar de otra cosa que no sea de nuestra pertenencia, soberanía y nuestra identidad. Podrán pasar 10 años, 100 años, pero no vamos a claudicar en nuestro derecho soberano de ver flamear la bandera celeste y blanca allá”, apuntó

también al repudiar una carta enviada hoy por los isleños cuestionando a la Universidad por la realización del seminario.

En respuesta, Esteban leyó la primera disposición transitoria de la Constitución Nacional en donde se garantiza que se les respetará su modo de vida y conforme los principios del derecho internacional, pero que Malvinas es un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino.

Según Esteban, en un futuro, cuando se discuta justamente lo que significa la posibilidad de que se acabe o finalice el Pacto Antártico, entonces cree que hay que marcar la soberanía en una discusión permanente, no solamente en las efemérides de Malvinas todos los días y en cada lugar.

“Y venir acá y decírselo también a los británicos. Nosotros no vamos a claudicar. Que tenemos esta identidad, que tenemos esta pertenencia, que tenemos un profundo amor con la causa Malvinas, los argentinos y las argentinas, y que no es solamente los 40 años del conflicto bélico del cual yo me siento parte, sino que son 500 años de historia y 189 años de la usurpación de nuestras islas”, remarcó.

Para Esteban, además de hablar del conflicto bélico y recordar la historia, que es importante para él como soldado, también es recordar toda la historia de Malvinas en su dimensión.

“El Museo de Malvinas no es un museo de guerra, es un museo de historia y comparte esta historia. Habla de la flora, de la fauna, de la geografía, de la geopolítica, de las hazañas, de los recursos naturales, de lo que significa el pensamiento y de lo que significa también la construcción de Malvinas. Nosotros no vamos a renunciar hasta que logremos que se cumpla el objetivo de que la bandera argentina flamee y que las Malvinas vuelvan a ser parte de nuestro territorio nacional como corresponde”, afirmó.

Esteban también resaltó el debate y la discusión en el ámbito del seminario, donde cada uno planteó su posición.

“Lo importante es que les quede claro cuál es nuestra posición en favor de la cuestión Malvinas”, concluyó luego de presentar su libro “Las otras islas”, Edición aniversario, Alfaguara. Serie roja, 2022.

El embajador Javier Figueroa, por su parte, destacó que el evento en el cual coinciden prestigiosos intelectuales británicos y argentinos, a la vez que veteranos de guerra de ambos países, permite reflexionar respecto de la disputa de soberanía desde diferentes ángulos.

“Habitualmente los diplomáticos nos concentramos en las aristas políticas, legales e históricas. Sin embargo, no reflexionamos sobre aspectos culturales”, dijo.

Según Figueroa, esto resulta necesario no solo para entender el pasado y el porqué de una guerra que pareció salida de la nada, sino también para entender el presente.

Destacó que la falta de diálogo, el statu quo y la negativa británica a reanudar negociaciones, constituye uno de los principales obstáculos.

“Malvinas es como tener un elefante en una casa, siendo la casa la totalidad de la relación bilateral y con un elefante podemos hacer cualquier cosa menos pretender que no existe”, sostuvo.

Figueroa también adelantó que están planeando para septiembre u octubre un segundo seminario.

A su vez, el secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, Guillermo Carmona, envió sus saludos y felicitaciones a los organizadores y participantes del encuentro.

Participaron del seminario, entre otros prestigiosos académicos y escritores, Rui Miranda, director del Centro para el Estudio de las Sociedades Post-Conflicto de la Universidad de Nottingham y su presidente, Bernard McGuirk, autor del libro Falklands-Malvinas: An Unfinished Business, 2018.

También fue parte de la mesa redonda Mike Seear, consultor en manejo de crisis, escritor y mayor retirado del ejército inglés, que en Malvinas, comandando el séptimo batallón gurkha, participó en algunos de los combates más intensos de la guerra, como el de Tumbledown.

Además, estuvo la argentina Victoria Torres, docente de la Universität zu Köln (Alemania), que presentó Poesía argentina y Malvinas: Una antología (1833-2022).

Mientras que la periodista y profesora en la Universidad de Cambridge especializada en asuntos latinoamericanos Grace Livingstone expuso sobre los “Archivos desclasificados revelan el interés británico en el petróleo de las Falkland”.

domingo, 3 de julio de 2022

VETERANOS CONTINENTALES TOMAN EL ANEXO DEL SENADO BONAERENSE


Los excombatientes de Malvinas pretenden ser reconocidos como veteranos de guerra para poder acceder a los beneficios que los demás 



En las últimas horas, soldados continentales que fueron convocados como reservistas (voluntarios) en la Patagonia durante la Guerra de Malvinas ocuparon el recinto del Senado de la Provincia de Buenos Aires en reclamo a que se los reconozca como excombatientes del conflicto bélico.


Los manifestantes dentro del recinto explicaron que la protesta se da ante numerosas reuniones con distintas autoridades provinciales que no llegaron a una solución que los beneficie como ex combatientes de Malvinas.



Cabe mencionar que el pedido de los veteranos se da en el marco de los 40 años de la guerra en el archipiélago del Atlántico Sur. En tanto, los soldados continentales expresaron que están decididos a permanecer dentro del edificio del Senado de la Provincia de Buenos Aires hasta que las autoridades les brinden una respuesta "concreta y favorable" al histórico reclamo en reconocimiento a sus labores en 1982.



Veteranos de Malvinas toman el anexo del Senado de la Provincia de Buenos Aires.

¿Qué reclaman los ex combatientes?

El pedido de los soldados continentales es de larga data, y ha tenido como unos de sus principales medidas de fuerza un acampe en Plaza de Mayo que se prolongó entre 2008 y 2018.

Las personas apostadas en el Senado bonaerense pretender ser equiparados con aquellos excombatientes de la Guerra de Malvinas reconocidos por el Estado nacional. El mismo es un decreto que se firmó en 1988, que definió quiénes calificaban como veteranos y por lo tanto podían acceder a ciertos beneficios como la pensión equivalente a tres jubilaciones mínimas, acceso al empleo público, beneficios para el transporte público y otros derechos.

Cabe mencionar que además de los militares de rango y los soldados conscriptos que participaron de la Guerra de Malvinas, también fueron reconocidos como veteranos del conflicto bélico una gran cantidad de civiles como trabajadores del Correo Argentino, periodistas, ingenieros, entre otros, es por ello que los soldados continentales que fueron convocados como reservistas exigen ser reconocidos.

domingo, 29 de mayo de 2022

CONGRESO NACIONAL DE VETERANOS DE GUERRA EN SAN LUIS



Este viernes próximo pasado, se desarrolló el XXVIII Congreso Nacional de Veteranos de Guerra, que nucleó a representantes de Centros de Veteranos y Excombatientes de Malvinas de 20 provincias del país.



La localidad de El Volcán, San Luis, fue la sede del encuentro organizado por la Confederación Nacional de Combatientes de Malvinas. En esta oportunidad, los anfitriones fueron los Veteranos de Guerra de la provincia puntana, quienes en el inicio del mismo y a través de su presidente, VGM Ofaldo Lucero, dio la bienvenida al presidente de la Confederación VGM Ramón Robles y a los representantes de 20 provincias.


Mesa directiva del XXVIII Congreso Nacional de Veteranos de Guerra "Mario Esteban Frola", realizado en El Volcán, San Luis.

Luego del mismo, la banda de música del Ejército Argentino interpretó las estrofas del Himno Nacional, se realizó un minuto de silencio y se interpretó la Marcha de Malvinas. El acto también contó con la presencia de representantes del gobierno provincial.

Durante el Congreso se trataron distintas problemáticas traídas a la mesa de trabajo por los delegados de las provincias. Entre ellas se trató:Problemática de Anexos 40.
Informe de la Comisión Nacional, a través del VGM Horacio Szerman.
Informe de Cancillería, a través del VGM Adolfo Schweighofer.
Situación de la obra social de los veteranos (PAMI).



La Banda de Música del Ejército Argentino, interpretó las estrofas del Himno Nacional Argentino y la Marcha de Malvinas. 

En el encuentro en se escuchó a los representantes y se hizo hincapié en seguir trabajando por la salud y bienestar de los Veteranos y Excombatientes de la Guerra de Malvinas en todo el país.

El VGM Ofaldo Lucero, explicó que estos encuentros se realizan cada dos meses y se desarrollan en diferentes puntos del país. En los diferentes encuentros se exponen las situaciones de cada lugar acerca de estados de juicio y situación sanitaria de los Veteranos. Lucero agradeció al gobierno de la provincia de San Luis por el apoyo en la realización del Congreso. “En nombre de los Veteranos de la provincia, le damos gracias”, dijo al referirse al gobernador Alberto Rodríguez Saa.

Por su parte el presidente de la Confederación, VGM Ramón Robles expresó que estos congresos sirven para interiorizarse de las realidades que afrontan los compañeros de todo el país, debatir acerca de esas realidades y afrontar las problemáticas para encontrar una solución en conjunto.



Los Veteranos de las diferentes provincias expusieron la situación particular de cada Centro al que pertenecen. Imagen VGM Conrado Zamora - Centro de Excombatientes de Malvinas en Ushuaia, en representación de Tierra del Fuego. Foto: Vía Malvinas

En estos tiempos, una de las preocupaciones es la salud de los Veteranos y Excombatientes y la cobertura de la Obra Social PAMI. En relación a ello, se realizó una visita al nuevo hospital “Ramón Carrillo” en San Luis y se llevaron una grata sorpresa al ver la entidad sanitaria. “La verdad que nos quedamos impactados. Ese hospital va a hacer un convenio con PAMI”, dijo y comentó que el gerente de la Obra Social lo invitó a recorrer las instalaciones del nosocomio para ver si estaban de acuerdo en hacerse atender allí. “Cuando vimos el hospital, no podemos decir que no”, indicó. No obstante, recordó la mala situación que atraviesan los compañeros en otras provincias por falta de cobertura sanitaria.




XXVIII Congreso Nacional de Veteranos de Guerra “Mario Esteban Frola”.

Para finalizar, el VGM Ramón Robles coincidió con su compañero VGM Ofaldo Lucero y destacó la importancia de encontrarse entre Veteranos y Excombatientes de Malvinas para conversar, exponer las distintas problemáticas, buscar soluciones y malvinizar en cada lugar que se juntan. Fue el caso que se dio con un niño de nombre Felipe Villegas, que se hizo presente en el Congreso que, al igual que Thiago (Chubut), Máximo (Tierra del Fuego) y Maximiliano (Salta), entre otros niños, forman parte del semillero malvinero y con ellos llevan el legado de Malvinas, no solo con el recuerdo de la guerra, sino con la convicción de que esos archipiélagos y espacios marítimos corresponden y son Argentina.



Veteranos de Guerra entregaron presentes al niño malvinero que se presentó durante el encuentro en San Luis. Él al igual que otros niños del país comparten la pasión por Malvinas

lunes, 16 de mayo de 2022

EL RIO CARCARAÑA FUE ATACADO POR LOS HARRIER EL 16 DE MAYO 1982




Relato de un náufrago en Malvinas: el ataque de los Harrier, el “miedo infernal”, la noche congelados y las heridas

El oficial de comunicaciones de la Marina Francisco Elizalde vio hundirse al Río Carcarañá, el buque que tripulaba, el 16 de mayo de 1982. 

El instante que salvó su vida, los días en las islas, las heridas en la guerra y el ignorado regreso al continente: “Me bajé en Puente Saavedra, vestido de verde con una barba de 40 días, paré un taxi y le dije: ‘no tengo plata, ¿me llevás hasta Belgrano?’”





El Río Crcarañá 

En abril de 1982, Francisco “Pancho” Elizalde era un joven oficial naval de radiocomunicaciones recién egresado. Poco menos de un mes antes, a mediados de marzo, había sido convocado junto a un grupo de colegas para integrar un plantel de operadores de radio en la estación transmisora de la estatal Empresa Líneas Marítimas Argentinas (ELMA). Sus tareas de rutina consistían en emitir un boletín noticioso diario, que se transmitía en distintos horarios a buques argentinos desparramados en los más remotos lugares del mundo.

En la tarde del 1° de abril algo extraño sucedió: su jefe directo le entregó al grupo de operadores del que formaba parte un mensaje cifrado para ser transmitido. Elizalde cumplió la orden, sin siquiera sospechar que lo que estaba haciendo era dar la noticia del desembarco argentino en Malvinas, algo que comprendió recién al día siguiente, cuando vio las tapas de los diarios. “Yo estaba viviendo en la casa con mis padres, era soltero, cuando voy a levantar el diario veo la recuperación de Malvinas, dije ‘ah, era esto’. Y así fue que el 2 de abril me sorprendió y ahí fue que entendí por qué nos habían contratado unos 15 días antes”, explicó.


El abandono debió hacerse con la mitad de las balsas y botes, pues la otra mitad habían sido destrozados por el ametrallamiento de los Harrier


Pocos días después, Elizalde fue comisionado a bordo del buque Río Carcarañá, un barco que dada su antigüedad no se encontraba operativo, y no tenía siquiera baterías. La tripulación había sido “robada” de distintas unidades y estaba compuesta por hombres al borde de la jubilación y otros recién egresados. Tras una titánica tarea de oficiales y tripulantes, el buque fue puesto en condiciones de navegar y el 23 de abril zarpó desde las actuales instalaciones del Yacht Club Puerto Madero, con Elizalde como primer oficial de radio.

Como tantos otros navíos, el de Elizalde, un buque de la marina mercante, fue utilizado para probar si había submarinos en el círculo de exclusión unilateralmente dispuesto por los ingleses. La nave cumplió en forma exitosa su misión, y descargó en Puerto Argentino la totalidad de los pertrechos que transportaba.

“La misión que nos dan en ese momento era llevar aprovisionamiento para el Sur, y cuando estábamos navegando en el Canal, nos avisan que íbamos a ir a Puerto Argentino. La realidad era que, y eso lo supe muchos años después, íbamos a ver la efectividad real o no del bloqueo determinado por los ingleses”, relató Elizalde en diálogo con Infobae y añade: “El tema es que cuando vos usás un señuelo, tratás de que el daño sea el menor. Nosotros veníamos cargados de combustible, dos bodegas completas con tambores de 200 litros de combustible liviano, habíamos llevado una batería completa antiaérea que creo que después estuvo no sé si es Cambert, y lleno de explosivos”.


"Le tiraron dos bombas y nos ametrallaron. En mi camarote, que como el camarote de radio está en la misma cubierta de la timonera, se ve que hay 23 impactos del cañón del Harrier", recordó Elizondo

El mediodía del domingo 16 de mayo, dos Harrier, que previamente habían sobrevolado sobre el buque, lo atacaron. “Le tiraron dos bombas y nos ametrallaron. En mi camarote, que como el camarote de radio está en la misma cubierta de la timonera, se ve que hay 23 impactos del cañón del Harrier. Yo estaba tirado en la cama descansando porque había largado la guardia a las 12, fui a comer y me tiré un rato para descansar porque tenía que volver a tomar guardia a las 4 de la tarde. No sé qué fue lo que pasó, abrí los ojos y me tiré por la escalera mientras había un montón de gente que venía desde la timonera, desde el puente bajando por la escalera y nos juntamos todos en el centro del buque”, relata Elizalde.

El abandono debió hacerse con la mitad de las balsas y botes, pues la otra mitad habían sido destrozados por el ametrallamiento de los Harrier. “La idea inicial es vamos, bajamos con los botes, nos vamos a tierra y después vemos cómo nos organizamos y cómo hacemos. Y eso fue lo que se hizo, se llevó todo como para poder hacer supervivencia. Yo tenía un miedo infernal en ese momento, fui el primero que se subió a un bote para poder bajar y soltar los ganchos”, recordó.

Con la ayuda del buque Forrest, los náufragos fueron llevados hasta Bahía Fox. “El shock es importante. Mientras estás en el buque estás viviendo con un estado de alerta importante pero de todas maneras es la vida de siempre. Pero una vez que está afuera es complicado. Creo que el shock más grande fue cuando llegamos a Fox”, recuerda el marino.


La llegada de los náufragos a Bahía Fox

En Bahía Fox, los náufragos fueron acomodados en un galpón para ovejas, “un galpón semicilíndrico que la chapa llegaba hasta unos 40 o 50 centímetros del suelo, apoyados sobre pilares, con lo cual el aire pasaba con una facilidad importante”.

El relato de esa noche es desgarrador: “No había luz, no había nada, así que el desconcierto y el desconsuelo era total. Los dos radios éramos de abundante anatomía y en ese momento le dijimos al primer oficial de cubierta, Mario Pedino, que era flaco, ‘Mirá Appendino, entre nosotros dos vos no te vas a congelar esta noche” y así estuvimos los tres tapados con frazadas para poder sobrevivir”.

El día siguiente transcurrió sin noticas sobre el desarrollo de la guerra, en estado de alerta “con mucho miedo y con mucha desorientación”. Sin embargo, por pedido de los oficiales del Ejército, encontraron una nueva misión: “Necesitaba poner unas antenas para ver si nos podíamos comunicar con el continente, con equipos de radio aficionados”. “Y ahí cambia mucho para nosotros por el hecho de tener una misión clara”, explica.

Los casi 20 días de trabajo de Pancho Elizalde con los soldados de Bahía Fox forjaron una unidad que aún se mantiene a punto tal que hasta hoy siente más pertenencia al regimiento en el que sirvió como voluntario que hacia el buque en el que cumplió su tarea reglamentaria. El Ejército lo reconoció con la medalla al mérito por su labor.



En Bahía Fox, los náufragos fueron acomodados en un galpón para ovejas, “un galpón semicilíndrico que la chapa llegaba hasta unos 40 o 50 centímetros del suelo, apoyados sobre pilares, con lo cual el aire pasaba con una facilidad importante”

Tras ser herido por una esquirla de un cañonazo en la noche del 25 de mayo, el 5 de junio fue evacuado al continente junto al resto de sus compañeros marinos, primero en barco, luego en helicóptero y finalmente un avión de la Armada que lo dejó en el aeropuerto de Ezeiza. No había una banda militar lista para rendirle los honores que merecían: solo dos oficiales de inteligencia naval se aproximaron al contingente. Lo que siguió a esa recepción es aún más doloroso: “Nos dijeron qué era lo que podíamos decir y lo que no podíamos decir, nos metieron arriba de un micro y nos dijeron que nos dejarían en Retiro o en Constitución. Por suerte convencimos al chofer que nos parara en los distintos lugares que nos quedaban cerca. (…) Me bajé en Puente Saavedra, vestido de verde con una barba de 40 días y una valija recuperada de mi buque, paré un taxi y le dije: ‘no tengo plata, ¿me llevás hasta Belgrano?’”.

Cuarenta años después, Elizalde sostiene que “la postguerra fue mucho más dura que la guerra”. Sin embargo, cree que “de todo se puede sacar algo bueno”: “Yo lo que saco son los hermanos que tengo. Yo soy hijo único pero tengo hermanos que están junto a mí, que son con los que hemos estado bajo fuego y hemos combatido. Uno aprende en la guerra que tiene que hacer las cosas en equipo, no hay nada que se pueda resolver solo. Y eso es lo que nos falta, que tenemos que aprender a capitalizar en el país y que nos enseñó Malvinas. Hablan de los chicos pero no hubo chicos. Nadie es chico cuando siente el primer disparo que le pasa cerca. Yo no vi gente con miedo, yo vi gente determinada”, concluye.

miércoles, 11 de mayo de 2022

TRAS EL RECONOCIMIENTO COMO EXCOMBATIENTE, RECIBIO SU DNI COMO "HEROINA"


“No me siento una heroína, pero es un orgullo enorme que mi documento de identidad lo diga", expresó Alicia Mabel Reynoso.






Alicia Mabel Reynoso, una de las 14 enfermeras de la Fuerza Aérea que integró el Hospital Reubicable instalado en Comodoro Rivadavia y que, tras más de una década de lucha en la justicia logró que se la reconozca como excombatiente, recibió hoy, en vísperas del Día Internacional de la Enfermería, su documento nacional de identidad (DNI) con la leyenda “ex combatiente, heroína de la guerra de las Islas Malvinas”.

“Es un triunfo del feminismo”, afirmó con entusiasmo esta mujer de 66 años en diálogo con Télam, y remarcó que “cuando el feminismo se empodera desde el respeto y la verdad el patriarcado frena, y acá frenó”.

“Costó, pero llegó y me llena de orgullo”, apuntó Reynoso, y explicó que tuvo “que hacer tres veces el trámite del documento porque siempre lo mandaban mal, aún adjuntando todos los papeles correspondientes lo mandaban sin la leyenda y no es un capricho, es la ley”.

La mujer, que a sus 23 años junto a otras enfermeras prestó servicios en el Hospital de Campaña reubicable de Comodoro Rivadavia durante el conflicto bélico, tuvo que hacer juicio al Estado ya que este no le reconocía su condición de excombatiente porque no participó en acciones bélicas dentro del Teatro de Operaciones del Atlántico Sur (TOAS).


“Tuve que hacerle juicio al Estado, once años porque por una u otra cosa siempre pasaba o faltaba algo”, dijo Reynoso, quien el 7 de mayo del 2021 recibió la sentencia de la Cámara Federal de Seguridad Social que confirmó su derecho de “percibir los beneficios para los excombatientes del conflicto del Atlántico Sur”.
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“Con el reconocimiento de la justicia estuve nueve meses para que me den el certificado de excombatiente que, entre otras cosas, me permite sacar el DNI y después de tres veces presentar el trámite del documento. Pero la tercera es la vencida”, aseguró la enfermera que el año pasado participó de la campaña de vacunación en Paraná, ciudad donde reside.

“No me siento una heroína, para nada, pero es un orgullo enorme que mi documento de identidad lo diga. Estoy muy muy feliz”, sostuvo Reynoso y destacó la ayuda y el trabajo de la ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta.

Asimismo, la mujer destacó el hecho que su DNI tenga la leyenda que la reconoce como excombatiente y como “heroína, en femenino, como corresponde”, en este sentido, recordó que Stella Morales, compañera de aquel equipo de enfermeras de la Fuerza Aérea también tiene su documento, “pero dice héroe”.


Morales explicó a Télam que tuvo “que hacer el documento dos veces porque la primera vez lo hicieron sin la leyenda” y que en marzo de este año recibió el segundo con la leyenda “ex combatiente, héroe de la guerra de las Islas Malvinas”.

“Voy a iniciar un nuevo trámite para que me lo cambien a heroína, que es lo que corresponde”, sentenció la mujer y celebró el reconocimiento a su compañera.

Desde el 2014 los veteranos de la Guerra de las Islas Malvinas tienen en sus documentos de identidad una leyenda en la parte superior del frente que los identifica como tal, reconocimiento que también queda plasmado en las licencias de conducir.

martes, 10 de mayo de 2022

"EL HUNDIMIENTO DEL TRANSPORTE A.R.A "ISLAS DE LOS ESTADOS.





10 de mayo de 1982:

El buque Transporte A.R.A. “Isla de los Estados” con sus 25 tripulantes arribó durante el mediodía del histórico 2 de abril y amarró en el pequeño muelle de madera de Puerto Argentino, la capital de Malvinas. Desde entonces, permaneció afectado a las operaciones de apoyo logístico en el archipiélago. Jamás regresó al continente.

Su escaso calado resultó ideal para las operaciones de carga y descarga. Asimismo, su tripulación ya tenía una gran experiencia en navegaciones por los canales de la zona y un conocimiento con el que otros pocos contaban. Durante sus días de guerra, la unidad trasladó a varios soldados mientras sus bodegas transportaban víveres, municiones, equipos militares y combustibles hasta donde se necesitaran.

ARA ISLAS DE LOS ESTADOS


HMS ALACRITY


El “Isla de los Estados” mantuvo alta la moral de las tropas y se convirtió en un elemento fundamental para el abastecimiento durante el conflicto, hasta que se le ordenó dispersarse, junto con los otros mercantes, por temor a que fueran atacados por los británicos. Entonces, zarpó el 1° de mayo y su último día lo encontró cerca de Puerto Mitre (Howard), en el Estrecho de San Carlos.

En las bodegas y por la cubierta del mercante estaban estibados varios vehículos ligeros, incluyendo un camión lanzacohetes para el Ejército de Tierra, otro vehículo especial de la Prefectura Naval, diferente munición y 358.500 litros de JP1 (1.600 tambores de 210 litros cada uno y 5 contenedores de 4.500 litros), una mezcla de hidrocarburos destinada a los aviones de reacción.




En ese mismo momento, los planes de la fragata británica HMS “Alacrity” eran navegar por el interior del estrecho de sur a norte en busca de minas marinas, hasta que su radar marcó la presencia de una unidad desconocida: nuestro mercante. La bengala que iluminó al A.R.A. “Isla de los Estados” fue una sorpresa, no se esperaban buques enemigos en el área. Pero no hubo tiempo. El comandante inglés ordenó entonces preparar su cañón Vickers Mk8 de 4,5 pulgadas de proa para comenzar el ataque.

El primer impacto de cañón los golpeó por estribor. Lo siguieron varios disparos más que dejaron al navío escorado en llamas. La mayoría de los hombres murieron tras una explosión en los tanques de combustible, mientras los otros intentaban abandonar la unidad entre gritos desesperados y balsas casi consumidas por el fuego. Aquellos hombres jamás habían visto ni verán una noche más oscura y fría que la del 10 de mayo de 1982.




El mercante quedó envuelto por el gélido mar del sur y sus únicos dos sobrevivientes fueron rescatados días después por el ARA “Forrest”: el Capitán de Corbeta Alois Payarola y el Marinero Alfonso López. Por su heroica historia y la de todos los participantes en la Gesta, cada 10 de mayo la Armada recuerda a los caídos de la Marina Mercante y la Prefectura Naval Argentina durante la Guerra de Malvinas, quienes ofrendaron su vida con valentía y vocación; y homenajea a quienes son testigos presentes de lo vivido.

Bajo el pabellón nacional, participaron treinta y cuatro buques mercantes de diferentes tipos y trece buques pesqueros, además de las unidades del Servicio de Transportes Navales de la Armada.

domingo, 8 de mayo de 2022

DRAMATICO RELATO DEL CABO SEGUNDO ADAN BEJARANO



La muerte, el hambre y los ataques: el dramático relato sobre cómo el Regimiento 5 resistió el bloqueo británico en Malvinas.

Adán Bejarano integró como cabo el grupo que sobrevivió al asedio más duro de los ingleses en la guerra. Su recuerdo del sacrificado trabajo en Puerto Howard, en la isla Gran Malvina: “No había forma aérea, marítima o terrestre de abastecer a la tropa”, dijo





Adan Bejarano tiene 60 años y es el actual Secretario del Centro de Veteranos de Malvinas en Apóstoles, Misiones

Cuando miró por la ventanilla del avión aquel amanecer de abril, vio la costa de las Islas Malvinas y fue el momento en el que tuvo la certeza de que sería uno de los protagonistas de la guerra. Adán Bejarano tiene 60 años y es de la provincia de Misiones, pero en su juventud formó parte del Regimiento 5 de Infantería en Paso de los Libres, Corrientes. Desde allí, días después del inicio de la Guerra de Malvinas, junto a sus compañeros recibió la orden de subir a un tren. Nunca les dijeron el destino: llegó a Paraná, Entre Ríos, desde donde partieron en avión hacia a Comodoro Rivadavia.

“Nos pusieron a cuidar durante unos días una destilería de petróleo sobre la costa del Océano Atlántico. Cuando llegamos, no sabíamos que iríamos a Malvinas: pensábamos que íbamos a ir al sur a cubrir a las unidades que sí irían a las islas”, recordó en diálogo con Infobae el actual Secretario del Centro de Veteranos de Malvinas en Apóstoles, Misiones.


En Chubut y de un día para el otro, el grupo que Adán integraba como cabo fue trasladado nuevamente. Por primera vez el destino quedó claro antes de volar. “Primero llegamos al Regimiento 8, en Comodoro Rivadavia. Fue en la noche, como a las 21 horas, y nos pusieron en el comedor. Ahí nos acomodamos y dormimos como pudimos, amontonados con otro grupo de cientos de soldados. Después, en la madrugada nos despertaron con un grito: ‘¡Arriba! ¡Todos arriba!’. Nos pidieron que tomáramos el equipo y nos encolumnáramos para salir. Afuera, me acuerdo, hacía frío y estaban todos los camiones en marcha. Nos subimos y nos llevaron al aeropuerto local para tomar un vuelo. Ahí recién supimos a dónde íbamos”.

Aquella noche, la salida del continente ocurrió durante la madrugada y a bordo de un Fokker F28 de la Fuerza Aérea. “Mirábamos por la ventanilla y era todo agua. Cuando nos dijeron que íbamos a aterrizar en Malvinas, me acuerdo que miré y se veían las islas. El aeropuerto y la pista no estaban rodeados de tierra en el centro. Estaba prácticamente sobre el mar, ni bien comienza la tierra. El avión aterrizó en la base de las Islas”.

Una vez allí, en Puerto Argentino, el grupo de Adán hizo base a unos cinco kilómetros, donde recibieron la orden de tomar posesión del lugar. “Estábamos acostumbrados a lo cálido de Corrientes y Misiones. Uno de nuestros principales enemigos era el frío. Tampoco sabíamos cómo era el terreno… Acá, en el NEA, es todo llano pero allá te encontrás con alturas de 200, 300, 400 metros, con muchos desniveles. Complicó no estar acostumbrado”, aclara.

En Puerto Argentino, Adán integró el Regimiento 5 de Infantería en Paso de los Libres, que a su vez estaba organizado por compañías -él estaba en la C Yapeyú-. Luego, las compañías se dividían en secciones y a su vez por grupos. En los desplazamientos, siempre estuvo rodeado por los mismos compañeros. “Al poco tiempo nos sacaron de ahí. Desde el aeropuerto tomamos los equipos y embarcamos en helicópteros. En ese momento uno no piensa en nada”.



Con el Regimiento 5 de Infantería de Paso de los Libres, Corrientes, llegó a Paraná, Entre Ríos, desde donde partieron en avión hacia a Comodoro Rivadavia. No sabía que iba a la guerra

- Desde Puerto Argentino fueron trasladados a Puerto Howard, bautizado Puerto Yapeyú. ¿Cómo fue el arribo a un nuevo lugar desconocido?

- No había nada. Había un pequeño muelle a pocos kilómetros, al que yo nunca fui. Cuando nos bajan del helicóptero, nos dejan sobre una altura. Ahí nos asignaron los sectores de defensa y volvimos a cavar nuestras posiciones. Y ahí nos quedamos: ese fue nuestro mundo.

- Armaron su propio techo.

- Nuestro techo eran los pozos de zorros. Hacíamos nuestro pozo y con el tiempo cada uno iba aprendiendo a mejorarlo, porque se llenaba de agua. Había que conseguir algo para poner abajo y no estar con los pies permanentemente mojados y fríos. Se buscaba evitar el famoso “pie de trinchera”, que era cuando se te congelaban los miembros inferiores. Se mueren los tejidos y hay que cortar.

- ¿Cómo fue ese día a día en el que todo se fue deteriorando?

- Fue realmente complicado. El Regimiento 5 que integré es el que estuvo más aislado de todas las unidades que participaron de la guerra. Sufrimos un bloqueo terrible por parte de los británicos. Eso trajo muchas consecuencias: hubo un soldado que murió de hambre, desnutrido (NdR: fueron dos los fallecidos por desnutrición severa). Estaba en la Compañía B y su nombre era Remigio Fernández. Lo bajaron de arriba de las posiciones y lo llevaron al puesto de socorro. Estaba desnutrido, ya famélico sin fuerza por la falta de comida. Lo llevaron ahí abajo y a los pocos días murió. Todos estábamos en condiciones físicas bastante malas porque al principio se comía bien, después se empezó a comer menos y después ya no había. No había nada producto del bloqueo. El 5 fue el Regimiento más aislado. Te soy sincero: lamentablemente fue algo normal. La propia situación o el propio ambiente hacía que uno tome esa muerte como la de otros compañeros que cayeron en otros ataques de forma natural. Soldados que perdieron las piernas, otro que se llenó de esquirlas… Uno tomaba esas situaciones con naturalidad.

- ¿Tenían algún tipo de directiva?

- Le habían dado la orden al Regimiento de cruzar a Darwin para hacer un contraataque en la retaguardia del enemigo. Fue una cosa que no se pudo lograr nunca porque no contábamos con los medios, ni equipos ni municiones. En los morteros nos quedaban solamente 20 tiros. Era imposible realizar lo que querían que se hiciera. No había equipos y la gente ya estaba con grandes problemas de desnutrición. Todo el regimiento, te estoy hablando de 600 o 700 hombres.



"El propio ambiente hacía que uno tome esa muerte como la de otros compañeros que cayeron en otros ataques de forma natural. Soldados que perdieron las piernas, otro que se llenó de esquirlas… Uno tomaba esas situaciones con naturalidad", dijo

- ¿Cómo describiría la dureza del asedio británico?

- Los ingleses tenían el dominio aéreo y ya tenían controlado gran parte del territorio. Era imposible abastecernos. Una vez se acercaron, al menos, tres helicópteros para traer municiones y derribaron a dos. Hubo otro que se salvó, pero no lograron llegar a donde estábamos nosotros. Había un barco que venía con víveres y lo hundieron, no llegó. Los barcos que traían el armamento pesado también fueron hundidos. Hundieron uno que se llamaba Isla de los Estados… No había forma aérea, marítima o terrestre de abastecer a la tropa. Por eso es que al final no comíamos nada.

- En ese contexto de crisis, ¿cómo recuerda el rol de los superiores?

- El coronel Juan Ramón Mabragaña era el jefe del RI5. Yo rescato mucho su figura porque para mí la historia no lo recuerda, pero él fue un ejemplo de cómo un jefe debe conducir a sus hombres en una guerra y de cómo debe hacerlo en condiciones muy difíciles. El coronel salía, recorría las posiciones, hablaba con la gente. Era como un padre. Le daba contención a la gente. Él es muy querido. Su comportamiento fue ejemplar.

- ¿De qué manera resolvían la alimentación en el día a día?

- Al final comíamos medio jarro de puré por día. Esa era nuestra única comida. Juntábamos pescaditos para poder comerlos fritos. Recuerdo cuando todavía no nos habíamos quedado sin nada, se repartían siete corderos por compañía para hacer hervir y comer. El que podía, le sacaba un poco de grasa y la ponía en las lata de durazno, ahí ponía cáscara de papa o zanahoria y se hacía una sopita. Se comía eso. Después ya no había absolutamente nada.

- ¿Cómo accedían a esos pescaditos para comer?

- A la bajada de nuestra posición, a unos cien metros, pasaba el brazo de un río. Ahí, cuando bajaba la marea, nosotros íbamos a buscar algunos pescaditos que quedaban entre las piedras. Hay una foto en la que se ve a la bahía de frente. Al costado izquierdo se ve un brazo de rio que cruzaba cerca de las posiciones nuestras. Cuando bajaba la marea íbamos a escarbar entre las piedras. Eso comíamos.


"A pesar de que pasaron 40 años, cuánto más se aleja la guerra, más se acercan los recuerdos", aseguró Adán Bejarano

- Habían sobrevivido al hambre y al asedio, ¿cómo sobrevivieron a los ataques?

- Tuvimos ataques de la aviación y generalmente había cañoneo naval de noche, que no te dejaban dormir. No podías descansar, tenías que estar atento. Había patrullas de comando británico en las cercanías. Me tocó disparar. Yo tenía un fusil similar a un Fal, pero un poquito mejor. Te empezaban a cañonear y no sabías dónde iba a caer, si te va a tocar a vos o no. Cuando atacaba la aviación, también. No sabés por dónde van a tirar la bomba.

- ¿Cómo recuerda el momento en el que les dicen que la guerra terminó?

- Un día llegó la orden de cese y alto al fuego. Al otro día teníamos que rendirnos y entregar las armas. Y así fue. Después llegaron los británicos en dos helicópteros. Nos hicieron formar por compañía y pasar uno por uno a dejar el armamento. Habían pilas de fusiles, cascos y esas cosas. Luego, los británicos nos revisaron. Nos llevaron al muelle en el Puerto Yapeyú y ahí nos subieron a sus lanchones de desembarco. Primero nos llevaron a un buque de transporte que tenían y nos dieron un plato de comida. Luego nos trasladaron al Camberra, donde estaba la Cruz Roja, que fiscalizaba el buen trato de los prisioneros de guerra.

- Una vez de regresó al continente, ¿cómo fue seguir adelante?

- No fue nada fácil. Cuando volví a Corrientes, al principio tenía problemas para dormir y soñaba mucho. No podía dormir en la oscuridad. En mi casa nunca me preguntaron nada, pero siempre me encontraba con gente que me preguntaba a cuántos había matado o si había matado a alguien. Son preguntas que nunca nadie respondió. En ese momento no decía nada, pero ahora siento que eran preguntas fuera de lugar. Yo no contaba nada y no quería contar nada. Pasó mucho tiempo hasta que pude empezar a hablar.

- Hoy, a 40 años de la guerra, ¿cuál es tu último recuerdo de Malvinas?

- Tengo dos recuerdos: cuando llegué y cuando nos fuimos. Cuando embarcamos en el Canberra tuve la oportunidad de mirar por la escotilla y ver cómo nos íbamos alejando de las Malvinas. Es una imagen que tengo presente y bien clara. Porque a pesar de que pasaron 40 años, cuánto más se aleja la guerra, más se acercan los recuerdos. Hoy los recuerdos en mí siguen intactos. Yo puedo cerrar los ojos y describir exactamente el lugar en el que estuve.