UNIONSUBOFICIALESBAHIABLANCA

Olimpiadas Carlos Paz 2015

▼

Páginas

▼

sábado, 25 de abril de 2020

UN VETERANO DE MALVINAS ESTA VARADO EN PERU


Quería llegar a Alaska y escribir un libro


Pablo García salió de Argüello el 8 de diciembre. Primero fue hasta Ushuaia, y ahí emprendió rumbo al norte. Por la pandemia, sólo pudo llegar hasta Perú. Necesita autorizaciones diplomáticas para poder circular de regreso.





“Despojo” es la palabra que se le viene al cuerpo cuando piensa en la Guerra de Malvinas, de la que sobrevivió en 1982. “Despojo” es lo que sintió al encontrarse sin abrigo, ni comida, ni techo, durante el enfrentamiento bélico entre Argentina y Gran Bretaña por las islas.

“Despojo” es, también, el nombre que eligió para el libro que proyecta escribir, y para el cual decidió emular voluntariamente buena parte de aquellas sensaciones 38 años más tarde, emprendiendo una aventura en moto desde Ushuaia, Argentina, hasta Alaska. Solo y en carpa. “También me propuse hablar del tema con muchos extranjeros, porque noté que hay gente que no tiene ni idea de lo que fue la Guerra de Malvinas”.

Pablo García partió de la plaza de Argüello el 8 de diciembre pasado, primero rumbo al sur, para luego iniciar la travesía hasta el norte del continente. Pero la pandemia por el coronavirus frustraría sus planes mucho antes, cuando las rutas lo depositaban en Lima, Perú.


“La pandemia me agarró en Lima, y decidí volver porque la cosa se empezó a poner fea. Regresé hasta Desaguadero, una ciudad chica, en el límite entre Perú y Bolivia, y acá quedé… desde hace 32 días, haciendo cuarentena en un hostel junto a otros cinco argentinos”, cuenta Pablo.

“Me preocupa mi salud”, admite el hombre de 58 años que todavía tiene resguardo por la buena voluntad de la dueña del hostel en el que se encuentra. Pablo padece asma bronquial y tiene una neuropatía en los miembros inferiores que, asegura, son consecuencia de haber estado en la guerra, sumado a una patología renal. A 3.800 metros por encima del nivel del mar, el malestar se acrecienta.

Pablo García es veterano de Malvinas, y planeaba escribir un libro tras el viaje (Gentileza Pablo García).

“En realidad acá está todo cerrado, pero la dueña ha tenido muy buena voluntad con nosotros sabiendo que no tenemos sino en donde alojarnos, y nos ha permitido quedar a un precio razonable. Nos turnamos entre nosotros para salir a hacer compras, y nos ocupamos de hacer la comida. Sólo queda una pareja que se ocupa de la limpieza y que estarán hasta mañana”, relata.


En el hostel, además de Pablo, hay una pareja de Jujuy, otra de Santa Fe, y un argentino radicado en Estados Unidos desde el año 2000 que está haciendo la travesía en moto en sentido opuesto, con Argentina como destino final.

Pablo está casado con Julieta, tiene dos hijas –Luciana y Sofía- y dos nietos que ansía poder abrazar pronto. “Estamos encerrados en Perú, imposibilitados de movernos”, cuenta, y dice que las gestiones diplomáticas no han tenido ninguna respuesta todavía.

El 8 de diciembre emprendió su viaje desde Argüello, Córdoba (Gentileza Pablo García).

“Argentina, sobreviví a Malvinas por defenderte, no quiero morir en Perú porque me abandonaste”, repite, y replica la frase en las redes sociales que lo acompañan durante el viaje, en la travesía que no pudo ser.

¿Qué necesita?

Pablo, y el resto de los argentinos que están en Desaguadero, necesitan que la diplomacia gestione permisos para que puedan trasladarse por Perú y regresar a Argentina, ya sea pasando por Chile como por Bolivia. Están cerca de la frontera boliviana, aunque saben que los vínculos con Argentina no están en un buen momento.

“Tenemos motos o autos para movernos, no necesitamos traslados ni dinero, sólo que nos gestionen los permisos para poder transitar hasta llegar a nuestro país, y a nuestras respectivas provincias”, reclama.

Algunos con más resto económico que otros, entre ellos se están ayudando para sortear estos días hostiles lejos de casa. “Una de las parejas que está acá salió de vacaciones por una semana, y ya lleva un mes afuera, lógicamente se están quedando sin dinero”, cuenta. 

https://www.instagram.com/p/B_PelUqpQ4H/?utm_source=ig_web_copy_link
Cesar at abril 25, 2020 No hay comentarios:
Compartir

jueves, 16 de abril de 2020

VETERANOS DE MALVINAS FRENTE A OTRA GUERRA, CON UN ENEMIGO INVISIBLE


Los veteranos de Malvinas de todo el país se movilizan para enfrentar la pandemiaLa cuarentena dispuesta para hacer frente a pandemia del COVID-19 disparó un aluvión solidario de parte de aquellos que en 1982 combatieron en las islas. Desde sus respectivos centros y asociaciones, llevan adelante una importante labor solidaria y asistencial con quienes más lo necesitan.


Veteranos en la ciudad de Rosario, en uno de los tantos operativos solidarios.


La cuarentena no iba a vencerlos. El hecho tan simbólico como el de izar todos los días la bandera en el histórico monumento en la ciudad de Rosario no podía interrumpirse solo porque los empleados encargados debían cumplir con el aislamiento obligatorio. Fue así que veteranos de guerra de Malvinas, luego de obtener el permiso de las autoridades, se organizaron en turnos rotativos para izar y arriar todos los días la bandera del mástil mayor del monumento.


Esto es la punta de un iceberg solidario en el que los veteranos de todo el país se organizaron para dar una mano a los que más lo necesitan en esta cuarentena.


Adolfo Schweighofer, que desde enero de este año es el presidente de la Comisión Nacional de Ex Combatientes de Malvinas del Ministerio del Interior, brindó a Infobae un panorama de las algunas de las actividades solidarias y sanitarias ante la emergencia por el COVID-19 que están llevando a cabo en conjunto la Comisión mencionada, la Confederación de Veteranos de Guerra de Malvinas de la República Argentina y la Federación Bonaerense de Veteranos de Guerra.


Manos a la obra



Para Schweighofer, que en la guerra fue un conscripto clase 62 del Destructor Piedrabuena -uno de los buques que rescató a los náufragos del Crucero General Belgrano- habla con pasión y cada tanto mezcla un “cumpa” o un “vago” para referirse cariñosamente a sus compañeros, donde la guerra selló a fuego lazos de amistad que hasta hoy perduran. Infobae lo encontró en plena recorrida callejera -tiene el permiso que le permite circular, aclara. Comprometido con la labor, aseguró que el secreto estaba en “organizar y planificar la solidaridad”. Y los veteranos tomaron la consigna al pie de la letra.

El Centro de Ex Soldados Combatientes de Malvinas en plena tarea.


La pandemia los sorprendió cuando en todo el país se preparaban para conmemorar otro 2 de abril. Y a pesar de que son actos que se hacen a pulmón, aquellos que habían reunido dinero para contrataciones de músicos o equipos, lo donaron para que fuera usado en esta emergencia.


Pusieron manos a la obra para obtener alimentos para llevarlos a lugares donde siempre se necesitan. Contaron con la colaboración desinteresada de los camiones que llegan al puerto de Rosario a descargar el cereal y que vuelven vacíos a sus lugares de origen. Ahora lo hacen con mercadería o ropa para los que menos tienen.


Con la cocina a cuestas


También es común ver en ciudades o en barrios alejados, de muchos puntos del país, esas cocinas de campaña enganchadas a camiones que el Ejército donó a agrupaciones de veteranos de guerra. Cada cocina, originariamente alimentadas a leña, tienen la capacidad de brindar 250 raciones, y en su lateral acarrea un recipiente de 73 litros para chocolate, café o mate cocido siempre calientes.


Son muchos los puntos del país donde los veteranos están trabajando. Por ejemplo, en Santa Fe, integran el comité de crisis junto al municipio y al gobierno provincial. En Rosario, los veteranos coordinan la ayuda a indigentes de diversos barrios de esa ciudad, y la agrupación de Reconquista donó una bomba de infusión para el área de terapia intensiva del hospital local, valuada en 120 mil pesos.


A 187 kilómetros de la capital, camino al oeste, se encuentra la ciudad de El Trébol. Allí, los excombatientes -coordinados por Osvaldo Martínez y Oscar Scaglia- colaboran con el municipio en los controles de vehículos que ingresan. Para ello, realizan guardias de tres horas rotativas, en los que toman datos personales y temperatura a los automovilistas.

Veteranos de la provincia de Santa Fe entregando alimentos no perecederos.


En otros puntos, como San Javier, Esperanza, San Carlos Centro, San Justo, Gálvez, Rufino, Villa Ocampo y Laguna Paiva junto a ONG, reparten barbijos. Y en Cañada de Gómez arman colectas solidarias, consistentes en alimentos, especialmente leche en polvo, además de agua lavandina, desinfectantes, trapos rejilla, jabones y papel higiénico.


En la provincia de Buenos Aires llevan adelante diversas acciones solidarias y de asistencia, en coordinación con la Federación de Veteranos bonaerense. Como ejemplo, vale citar el caso de Mar del Plata, la Asociación Veteranos Defensores de Malvinas entrega alimentos no perecederos a comedores en distintos barrios, “dada la difícil situación sanitaria del país sumada a las dificultades económicas que complican día a día a la población marplatense”, cuentan. También en Tigre, donde es común verlos con la cocina de campaña a cuestas o en Merlo, asistiendo a escuelas.

En una escuela en Merlo, agradecen la ayuda de los veteranos.


Son miles los ex combatientes que se movilizaron para enfrentar la pandemia. Pero, lo cierto es que muchos de ellos desde hace años trabajan en distintas acciones en sus comunidades. En Corrientes, confeccionan barbijos en impresoras 3D para el personal médico, en Paso de la Patria e Ituzaingó reparten gratis los barbijos artesanales, o en Esquina donde colaboran para que al hospital no le falten insumos y medicamentos.

Veteranos del partido de Tigre, en plena tarea.


Los que tienen mal acostumbrados a la gente son los veteranos de Curuzú Cuatiá, ya que son memorables los locros que hacen para compartir con la gente. En la última Pascua, repartieron 150 platos y hacen la vista gorda cuando alguien vuelve a ponerse en la cola para tener una porción extra.


Del norte al sur


El Centro de Ex Soldados Combatientes en el Atlántico Sur de Santiago del Estero también entrega barbijos confeccionados por veteranos y participan de la campaña de vacunación antigripal domiciliaria a afiliados del PAMI en situación de riesgo; de esta manera, personas con diabetes, hipertensión, con afecciones cardiológicas y discapacitados, sean o no veteranos, están incluidos en esta asistencia. También son los encargados de llevarles medicamentos a los ex combatientes en situación de riesgo que no puedan acercarse a las farmacias. Todos los gastos corren por cuenta del Centro local.

En el centro de veteranos de Misiones, también se desarrollan acciones de asistencia.


En Misiones, los veteranos pusieron a disposición del gobierno las instalaciones de sus centros, así como 22 vehículos de propiedad de ex combatientes, a fin de usarlos para traslados de personas, o para llevar medicamentos o alimentos. En el hospital de Leandro N. Alem tres veteranos son los que preparan el almuerzo a médicos, enfermeras y personal de seguridad.


Agrupación 2 de abril es el nombre que lleva el Centro de Ex Soldados Combatientes de Malvinas en Tucumán. Junto al Centro Vecinal Unidos por San Andrés colaboran en tareas de seguridad, salud, limpieza y recolección de residuos, y además son los que les acercan barbijos a personas mayores.

Todo listo para continuar haciendo barbijos, en Tucumán.


En el mismo sentido, se destaca el reparto diario de bolsones de alimentos que llevan adelante los veteranos de Neuquén, con productos adquiridos de sus propios bolsillos.


En Tierra del Fuego, donde las islas Malvinas se sienten tan cerca, en la ciudad capital se entregan barbijos junto a diversas ONG. El presidente del Centro y también de la Fundación Malvinas, Conrado Zamora, cuenta que cedieron sus instalaciones del centro para que fuera la oficina de coordinación de la línea 107 de las ambulancias de emergencias. Además, en la medida de sus posibilidades, se adecuaron las instalaciones de la fundación y se les brindó alojamiento a personas en situaciones de riesgo.

Veteranos neuquinos, trabajando en los barrios.


Schweighofer encuentra cierta similitud entre la pandemia y la guerra. “De Malvinas nos quedan, lamentablemente, las oportunidades perdidas y lo que nos pasa ahora nos brinda la oportunidad de crecer como sociedad. Y para esto, lo que vivimos en las islas a nosotros nos sirve”.


Habla con admiración de sus compañeros y del temple que muchos demuestran. Y asombrado, advierte: “Ojo que estos vagos no paran, eh”.
Cesar at abril 16, 2020 No hay comentarios:
Compartir

jueves, 9 de abril de 2020

VETERANOS DE GUERRA DE MALVINAS PIDEN LUCHAR ENTRE TODOS CONTRA EL VIRUS



VGM DANIEL ZACARIA

La guerra de Malvinas marcó un antes y un después en la juventud argentina de la década del 80. Hoy, 38 años después, el país se enfrenta a un nuevo enemigo, uno más silencioso y letal, el coronavirus.


En esta nueva batalla, se necesita la ayuda de todos. Es por eso que el ex veterano de guerra Daniel Zacaria, puso en marcha la iniciativa de reunir a parte del Batallón Nº 5 de la Infantería Marina, a través de videos enviados desde sus hogares, con el fin de concientizar a la población argentina acerca de la importancia de quedarse en casa durante esta cuarentena. 





En el video se puede ver a varios integrantes de BIM 5, algunos de ellos veteranos de guerra de Malvinas y otros, soldados que no llegaron a ir a Malvinas pero que han servido a este batallón durante la guerra, en el 82 desde su base. Según expresó Ramón Rotela, veterano de guerra y partícipe del video, “la iniciativa surge con el fin de concientizar a todos los argentinos”.


A su vez, destaca que a pesar de que el enemigo es diferente, en esta batalla las condiciones son mucho mejores a las que les tocó vivir a ellos durante la guerra contra los británicos, ya que “ahora hay que quedarse en casa, donde te podes bañar, comer algo rico, no pasas frío. Condiciones mucho más cómodas que las que nos tocó vivir. Yo estuve 76 días sin bañarme en Malvinas”.


El video recorre las redes sociales, ya que son los sitios más recurridos por la población en esta cuarentena que se extiende cada vez más, pero que no se debe bajar los brazos para luchar todos juntos contra este virus que nos da batalla día a día.
Cesar at abril 09, 2020 No hay comentarios:
Compartir

martes, 7 de abril de 2020

VETERANO DE GUERRA ANIMA A LOS ARGENTINO EN LA CUARNTENA


Un veterano de la guerra de las Malvinas cuenta su historia para animar a los argentinos en la cuarentena






Adrián Cabello, un soldado argentino que combatió en la guerra de las Malvinas (1982), ha roto el silencio que ha mantenido durante estos años, justo cuando se cumple el 38º aniversario del inicio del conflicto armado, para trasladar un mensaje clave a sus compatriotas en estos días de confinamiento obligatorio por la pandemia de coronavirus: “Ante un panorama incierto, tenemos que ser positivos”.


Cabello ha enviado una carta al diario argentino ‘Clarín’ en la que cuenta las semanas que pasó como prisionero en la bodega de un buque británico, el ‘Saint Edmund’, junto a otros militares argentinos.

“Después que terminó la guerra de Malvinas quedamos 150 soldados para hacer las tareas de remoción de las minas y ayudar al entierro de los compañeros. Con el correr de los días comenzó a nevar y la hostilidad del clima no permitió continuar con esas tareas. Entonces, nos subieron a un buque en calidad de prisioneros, ya que Argentina no firmaba el cese de hostilidades. Nos dejaron en la bodega”, dice.

El soldado Cabello, como se identifica, recuerda que “el techo medía apenas 1,80 metros, el suelo era de hierro, solo llevaban lo puesto y una manta que servía también de colchón. Había “dos canaletas a los costados para orinar, defecar y vomitar cuando se movía mucho”, detalla.

Un día un guardia británico les contó que les iban a trasladar “por tiempo indeterminado” a una base estadounidense ubicada en una isla entre Brasil y África de “clima tropical”.

“Enseguida, ante la desesperación, les traduje con mucho miedo a todos los compañeros lo que iba a pasar (…) Esta noticia pegó de diferente manera. Generó tristeza e incertidumbre al grupo. Se hizo un gran silencio”, señala.

Sin embargo, “un cordobés rompió ese silencio de angustia con su chispa y gracia. No lo dudó: se cortó el pantalón y lo convirtió en unas bermudas para tomar mucho sol (…) Por supuesto nos hizo reír a todos y nos marcó una línea de pensamiento, teníamos que afrontar lo que se venía”, dice.

Con ese espíritu, confeccionaron un balón de trapo con las medias de todos los prisioneros para tener “una hora de fútbol” diaria. “Los guardias bajaban a la bodega y miraban lo que sucedía y nos miraban con asombro (…) Pero esa hora de fútbol era sagrada, esa hora nos permitía salir de esa realidad”, afirma.

Cabello asegura que esta anécdota le ha servido a lo largo de su vida y explicado que, aunque hasta ahora no había querido contarla –“Yo nunca pude hablar de lo que me pasó (…), no sirvo para eso”–, ha decidido compartirla porque cree que le puede servir a todos los que en estos momentos están encerrados en sus casas.

“Me animé a escribirla porque me hizo reflexionar y darme cuenta de que en ciertos momentos las cosas no dependen de nosotros, que ante un panorama incierto tenemos que ser positivos”, sostiene.

El veterano de las Malvinas reconoce que todavía no sabe si “ju
gar con esa pelota de medias fue inconsciencia, irresponsabilidad o sabiduría”. “Lo que sí me quedó claro es que cada uno elige cómo pasarlo”, concluye. Ahora, guarda la cuarentena con su mujer y uno de sus hijos en su casa de City Bell, en la provincia de Buenos Aires.
Cesar at abril 07, 2020 No hay comentarios:
Compartir
‹
›
Inicio
Ver versión web

USUVEGUEMA

  • Cesar
  • Unionsuboficialesbahiablanca
Con la tecnología de Blogger.